viernes, 30 de enero de 2026

Uruguay en alerta institucional: cuando el relato no coincide con la realidad.

Uruguay en alerta institucional: cuando el relato no coincide con la realidad.
Por ELIDA BENTANCOR 

Uruguay sigue siendo una democracia.
Pero una democracia no se sostiene solo por autodefinición, sino por la calidad de sus instituciones, la coherencia entre discurso y acción, y el respeto efectivo al Estado de Derecho.
A poco más de un año de iniciado el actual gobierno, comienzan a acumularse señales de deterioro institucional que atraviesan lo económico, lo social, lo educativo y lo político. Y lo más preocupante es que muchas de esas señales contradicen compromisos asumidos durante la campaña electoral.
Este artículo no es una proclama partidaria.
Es una alerta republicana.

Promesas de campaña y ajustes reales
Durante la campaña electoral, el presidente Yamandú Orsi aseguró públicamente que no se aumentarían los impuestos. Sin embargo, en el primer año de gestión se adoptaron medidas que impactan directamente en el bolsillo de trabajadores y jubilados.
El ajuste de la Base de Prestaciones y Contribuciones (BPC) para 2026 modificó las franjas del IRPF y del IASS, reabriendo el debate sobre el criterio aplicado y su efecto real sobre los ingresos. A ello se suman cambios en el Fonasa, cuyo impacto —según el propio Ministerio de Economía— se sentirá a partir de 2027, pero que ya generan incertidumbre y desconfianza.
En paralelo, las tarifas públicas aumentaron desde el 1.º de enero:
ANTEL aplicó un ajuste promedio del 3,5 %,
OSE incrementó tarifas en torno al 8,5 %,
UTE actualizó su pliego tarifario.
Todo esto ocurre en un país ya considerado uno de los más caros de la región, donde el crecimiento del ingreso real es mínimo y la capacidad de ahorro se reduce año tras año.

Seguridad y responsabilidad política
La inseguridad continúa siendo una de las principales preocupaciones de la población. Más allá de cifras parciales, la percepción social es de deterioro, con zonas donde el Estado parece replegarse.
En este contexto, el episodio protagonizado por el ministro del Interior —un siniestro de tránsito que derivó en citación parlamentaria— volvió a poner en discusión los estándares de responsabilidad política. No hubo renuncia ni consecuencias institucionales claras.
Cuando la responsabilidad no tiene costo, la confianza se erosiona.

INAU: presión sindical, exposición pública y responsabilidades mal atribuidas
El debate sobre el INAU también dejó al descubierto una forma de operar institucionalmente preocupante, donde la presión sindical, la amplificación mediática y la falta de conducción firme terminaron exponiendo a personas sin que existieran procedimientos administrativos que lo respaldaran.
En 2024, en medio de un clima de alta tensión política y gremial, se produjeron renuncias y salidas de jerarcas sin que en todos los casos mediara investigación administrativa ni sumarios formales. La conducción del organismo fue cuestionada por su tibieza para enfrentar conflictos internos, optando en ocasiones por pedidos de renuncia antes que por procesos institucionales claros.
Un caso paradigmático fue el de la entonces directora departamental de INAU en Rocha, Elida Bentancor, quien no fue sometida a sumario administrativo ni a investigación interna, y cuya salida del cargo coincidió con su jubilación legal, tras 42 años y 8 meses de trabajo, sin antecedentes disciplinarios en más de tres décadas de función en el organismo. Su jubilación fue informada públicamente por la prensa nacional, dejando constancia de la causal legal y administrativa.
Bentancor rechazó públicamente las imputaciones difundidas, negó la autoría de audios que circularon en redes y medios, y sostuvo que se trató de un ataque sistemático basado en difamaciones, sin respaldo institucional. Realizó descargos públicos en medios radiales departamentales y calificó el episodio como un circo político, sin que hasta el presente se haya configurado denuncia judicial ni sanción administrativa alguna en su contra.
Desde el punto de vista jurídico, existe además una confusión grave en el tratamiento mediático de responsabilidades:
👉 Los ingresos y egresos de niños, niñas y adolescentes del sistema de protección estatal son dispuestos exclusivamente por un juez, con intervención fiscal, no por directores departamentales ni jerarcas administrativos. Atribuir responsabilidades fuera de ese marco distorsiona los hechos y erosiona la seriedad institucional.
Este tipo de episodios dejó una señal inquietante: cuando el conflicto se gestiona con temor a los gremios y sin conducción firme, la institución se debilita. Y cuando el Estado permite que se instalen relatos sin proceso, la confianza pública se resiente.

INAU bajo escrutinio parlamentario: cargos y gobernanza
Más allá de los casos personales, el INAU enfrenta hoy un cuestionamiento estructural. Legisladores anunciaron convocatorias parlamentarias para que sus autoridades expliquen la reducción de cargos jerárquicos técnicos y, en paralelo, el incremento de cargos de asesoría política, varios de ellos no concursados y difundidos públicamente por la prensa con nombres y funciones.
Este contraste reabre una discusión central: la carrera administrativa y la neutralidad del Estado.
El Estado no es un partido político ni una asociación de poder. Funciona con reglas, méritos y controles.
Cuando esas reglas se debilitan, el Estado se desestabiliza.

Educación, sindicatos y batalla cultural
El deterioro no es solo económico o administrativo. También es cultural y educativo.
La creciente influencia sindical en áreas clave, la pérdida de calidad en la enseñanza pública y la imposición de relatos ideológicos generan una ruptura con amplios sectores de la ciudadanía.
En este contexto, el senador Sebastián da Silva  llamó a los jóvenes —en particular a la Generación Z— a dar la batalla cultural, advirtiendo sobre la imposición de discursos únicos y la necesidad de defender la libertad de pensamiento.
Por su parte, la senadora Graciela Bianchi ha cuestionado duramente el rol del PIT-CNT, señalando su alineamiento político y su capacidad de presión.
Estas voces no surgen en el vacío: reflejan un malestar social creciente, visible también en redes sociales.

Política exterior y señales equivocadas
El gobierno encabezó un viaje oficial a China con una delegación cercana a las 150 personas. El objetivo declarado fue fortalecer vínculos comerciales.
La pregunta es legítima:
¿qué señal envía Uruguay cuando prioriza el acercamiento a una potencia de partido único, sin libertades políticas ni alternancia democrática, mientras se debilitan lazos con democracias occidentales?
Para muchos ciudadanos, este viaje fue leído como desorientación estratégica y gasto injustificado, financiado por el contribuyente.

Conclusión
Uruguay no está perdido.
Pero sí está en alerta.
Cuando el silencio reemplaza al control,
cuando la complacencia sustituye a la responsabilidad,
cuando el relato intenta tapar la realidad,
la República se erosiona.
Las instituciones no se declaman.
Se defienden.
✍️ Elida Bentancor 
Noticias Plenas

domingo, 25 de enero de 2026

QUE ESTA PASANDO EN URUGUAY

🇺🇾 ¿Qué está pasando hoy en Uruguay?
Por Élida Bentancor – Noticias Plenas

Uruguay, un país históricamente estable y democrático, está viviendo un momento político y social que merece un análisis cuidadoso. En las elecciones de 2024, los uruguayos eligieron a Yamandú Orsi, del Frente Amplio, como presidente, marcando el retorno de un gobierno de centro-izquierda después de cinco años de un gobierno conservador. 
Reuters
Desde marzo de 2025, el nuevo gobierno asumió con un discurso de unidad, equilibrio y reivindicación social, prometiendo enfrentar desigualdades estructurales, estimular crecimiento y reforzar el estado de bienestar. 
AP News
Pero la realidad de la gestión, la percepción ciudadana y la agenda política del país están mostrando tensiones y desafíos importantes.

📊 1. ¿Un cambio real o simplemente más de lo mismo?
La propia elección de Orsi no fue una victoria contundente: obtuvo poco menos del 50 % de los votos, derrotando por un margen estrecho a la alternativa conservadora, en un país donde la polarización política no es tan marcada como en sus vecinos. 
Reuters
Aunque algunos sectores esperaban una “nueva etapa radical”, Orsi y su coalición del Frente Amplio se han definido como moderados que desean equilibrar la justicia social con crecimiento económico y estabilidad fiscal. 
-Reuters
Esto puede contrastar con la percepción de algunos ciudadanos que observan medidas impositivas o asistencialistas sin ver resultados claros en la vida cotidiana. Según encuestas de opinión pública, preocupaciones como seguridad pública, empleo e inflación siguen siendo centrales para la población, independientemente del color político de su gobierno. 

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💸 2. Economía y percepción social
Uruguay no está aislado de la percepción económica fluctuante que se vive en muchas democracias. Aunque algunos indicadores macroeconómicos se mantuvieron relativamente estables tras la pandemia, la confianza en la economía es diversa entre los uruguayos. -subrayado.com.uy
Hay sectores politizados en la izquierda que ven mejoras y otros, la mayor parte de la población, que sienten que los costos de vida, los impuestos y la presión sobre la clase media y trabajadora complican la vida cotidiana. Ese sentimiento puede generar la impresión de que las promesas de campaña no se traducen en resultados palpables, especialmente si el ciudadano promedio percibe un Estado que gasta más pero no soluciona problemas estructurales.

⚖️ 3. Gestión política y casos polémicos
En estos meses de gobierno ya se observaron temas de debate público, como renuncias de Jerarcas por incompatibilidades y violaciones a la Constitución, por  el accidente de tránsito de un ministro con libreta vencida que generó pedidos públicos de renuncia.  Si bien estos incidentes no son exclusivos de un solo partido o gobierno, alimentan la percepción ciudadana de que las responsabilidades institucionales no siempre se traducen en rendición de cuentas clara. 
-la diaria
También existen casos que reflejan tensiones entre la política y la justicia institucional. Por ejemplo, el llamado caso Marset, en el que la entrega de documentación a un narcotraficante generó renuncias en el gobierno anterior  y debate público antes de ser archivado por fiscalía. 
-Wikipedia
Este tipo de noticias muestran que la política uruguaya no está exenta de errores humanos o de decisiones cuestionables, y plantea desafíos sobre cómo las instituciones responden a expectativas ciudadanas.

🌍 4. ¿Dónde está Uruguay en el escenario internacional?
En un contexto global donde las tensiones entre potencias y modelos de desarrollo son cada vez más marcadas, Uruguay mantiene una posición moderada, tanto en su política interna como en relaciones exteriores.
A pesar de los temores de alineamientos ideológicos extremos, el presidente Orsi ha expresado la intención de equilibrar relaciones con Estados Unidos y otros socios comerciales, mientras enfrenta presiones para integrar acuerdos con China a través de bloques como el Mercosur.
 -Reuters
Este enfoque pragmático —ni totalmente “anti-globalista” ni subordinado a doctrinas externas— refleja un país que intenta mantener su soberanía frente a fuerzas económicas mayores.

☝️5. Democracia estable, desafíos persistentes
Uruguay conserva un sistema democrático con separación de poderes y elecciones pacíficas, incluso cuando los ciudadanos cuestionan decisiones políticas específicas. 
La Democracia en nuestro país  fué cimentada  por los  partidos tradicionales desde su nacimiento como República, hoy gobernando el Frente Amplio, la Coalición Republicana como oposición no gobierna pero ejerce control institucional ante mal manejo del oficialismo.
Es importante distinguir entre críticas legítimas al manejo político o económico de un gobierno y afirmar que un país “ya no es una democracia”. La solidez institucional de Uruguay sigue siendo un factor distintivo en América Latina, aunque eso no implica que no existan errores o decisiones impopulares.

📌 6. Reflexión final
Uruguay no es un caos ni un desastre —es una democracia en movimiento, con aciertos y desaciertos- pero va en ese camino, si no se hacen cambios necesarios para que la ciudadanía acompañe el proceso. La Soberanía radica en la nación,  la Soberanía no está en los gobernantes, ellos sólo nos representan.
La percepción de que “no hay rumbo” puede surgir cuando las expectativas ciudadanas no se traducen en resultados tangibles o cuando errores de gestión alimentan el descontento.
Pero también hay que reconocer que:
La democracia uruguaya se sostiene con instituciones robustas.
La alternancia política es pacífica y legítima.
Las preocupaciones económicas y sociales son reales, pero no indican automáticamente la destrucción del sistema democrático.
La diferencia entre un gobierno y otro, entre izquierda y derecha, no está solo en etiquetas ideológicas sino en resultados concretos para la vida de las personas. Y esos resultados —en empleo, estabilidad económica, seguridad y bienestar— son los que la ciudadanía, de todo espectro político, busca con urgencia.
✍️ELIDA BENTANCOR

Noticias Plenas – donde el derecho se encuentra con la conciencia.

domingo, 11 de enero de 2026

Irán ante un punto de inflexión histórico: libertad y el fin del régimen teocrático



Irán ante un punto de inflexión histórico: juventud, libertad y el fin del régimen teocrático 
Por Elida Bentancor – Noticias Plenas

Irán atraviesa uno de los momentos más decisivos de su historia contemporánea. Las protestas persistentes, la presión internacional y el evidente desgaste del régimen de los ayatolás abren una pregunta que ya no es marginal, sino central: ¿qué ocurrirá si el pueblo iraní logra liberarse del sistema teocrático instaurado tras la revolución islámica de 1979?
¿El fin del poder de los ayatolás?
Diversos análisis publicados por agencias internacionales como Reuters coinciden en un punto: el régimen se sostiene cada vez más por la coerción que por el consenso social. Las protestas, lideradas en gran medida por jóvenes y mujeres, reflejan un hartazgo profundo frente a un sistema que controla la vida privada, reprime la disidencia y limita las libertades básicas.
Las cifras de muertos y detenidos que circulan en redes sociales —y que también han sido recogidas por periodistas y organismos internacionales— refuerzan la percepción de que el costo humano de este régimen es ya intolerable para una parte significativa de la sociedad iraní.
¿Un retorno al modelo Pahlavi?
Algunos sectores, dentro y fuera de Irán, se preguntan si el país podría transitar hacia una restauración simbólica o política vinculada al legado del principado Pahlavi, derrocado en 1979. No se trata necesariamente de un regreso literal a la monarquía, sino de recuperar una idea de Estado secular, moderno y abierto al mundo, que Irán supo conocer en el siglo XX.
Este debate no es casual. Irán no es una nación joven ni improvisada: es un pueblo persa milenario, con una identidad cultural profundamente arraigada, una tradición estética refinada, una historia intelectual riquísima y una relación ancestral con religiones anteriores al islam, como el zoroastrismo, que formó la base espiritual del antiguo imperio persa.
Reducir Irán únicamente al islam político de los ayatolás es desconocer su verdadera profundidad histórica y cultural.
Juventud, modernidad y conciencia global
Uno de los datos más reveladores del momento actual es el rol de la juventud iraní. Conectada al mundo, informada, valiente y decidida, esta generación no se reconoce en el discurso rígido y autoritario del régimen clerical. Habla el lenguaje de los derechos humanos, de la libertad individual, de la igualdad entre hombres y mujeres.
Es una juventud aguerrida, sí, pero también profundamente moderna. No pide privilegios: pide libertad. Freedom. Y cuando un pueblo joven llega a ese punto de conciencia, la historia rara vez vuelve atrás.
¿Qué rol pueden jugar Estados Unidos e Israel?
La comunidad internacional observa con atención. Estados Unidos, históricamente enfrentado al régimen iraní, podría brindar apoyo diplomático, presión económica y respaldo político en foros internacionales, evitando —al menos en esta etapa— una intervención directa que complique aún más el escenario regional.
Israel, por su parte, ve en la eventual caída del régimen de los ayatolás una reducción directa de una amenaza estratégica, lo que explica su interés y su disposición a colaborar, al menos en términos de inteligencia y contención regional.
La clave estará en que cualquier apoyo externo no sustituya la voluntad del pueblo iraní, sino que la acompañe. Las transiciones genuinas no se imponen: se sostienen desde adentro.
Mi posición: libertad para Irán
Lo digo con claridad: estoy a favor de la libertad en Irán. Ningún sistema que se sostenga mediante la represión, la censura y la muerte de sus propios ciudadanos puede considerarse legítimo. Si el pueblo iraní ha llegado al límite —y todo indica que sí— merece decidir su futuro sin ayatolás, sin miedo y sin imposiciones ideológicas.
Irán no es sinónimo de fanatismo. Irán es cultura, arte, historia, sensibilidad y pensamiento. Y su pueblo, especialmente su juventud, merece vivir en libertad y en paz, en sintonía con el mundo y con su propia identidad profunda.
El desenlace aún está abierto. Pero cuando un pueblo despierta, la historia empieza a moverse.
✍️Elida Bentancor 
NOTICIAS PLENAS – BLOG


lunes, 5 de enero de 2026

CAYÓ MADURO? CAMBIÓ EL MUNDO?



📰 ¿Cayó Maduro? ¿Cambió el mundo?
Por Élida Bentancor – Noticias Plenas Blog

Durante años, la figura de Nicolás Maduro fue presentada como la continuidad de un proyecto político. Hoy, ese relato parece resquebrajarse.
La salida forzada del poder, su traslado bajo custodia y su posterior declaración ante instancias judiciales en Estados Unidos —según informaciones difundidas por medios internacionales— marcan algo más profundo que la caída de un hombre: marcan el colapso de una estructura.
La pregunta ya no es solo si cayó Maduro.
La pregunta es: ¿qué mundo cae con él y cuál comienza a emerger?

🇻🇪 No cae un gobierno: cae una narcodictadura
Maduro no fue un presidente legítimo en términos democráticos plenos.
Se sostuvo mediante la bota militar, el control institucional, la persecución política y —según múltiples investigaciones periodísticas y declaraciones internacionales— el financiamiento proveniente del narcotráfico.
El pueblo venezolano fue el rehén principal:
hambre estructural
represión sistemática
desapariciones forzadas
millones de exiliados
destrucción del tejido social
La caída de Maduro representa, ante todo, la derrota de un régimen que oprimió a su propio pueblo durante más de dos décadas.

🌎 El efecto dominó: cuando cae una ficha, tiemblan otras
La salida de Maduro no impacta solo en Venezuela.
Impacta en todo un sistema de alianzas políticas, ideológicas y financieras que se sostuvo durante años alrededor de ese régimen.
Caen —o al menos quedan expuestos—:
gobiernos progresistas alineados política o económicamente
redes de financiamiento opaco
estructuras partidarias que recibieron apoyo externo
células criminales y terroristas que encontraron refugio en territorio venezolano
Incluso en Europa, algunos liderazgos que legitimaron al régimen quedan hoy en una posición incómoda.
No se trata de revancha política.
Se trata de responsabilidades históricas.

🚨 El retiro de los actores más oscuros
Uno de los efectos más significativos es el repliegue de grupos criminales y células terroristas que operaban bajo protección estatal o complicidad institucional.
Venezuela había dejado de ser solo un país: se había convertido en un nodo del crimen transnacional.
Cuando ese paraguas cae, quienes se beneficiaban de él huyen.

🇨🇺🇳🇮 ¿Puede haber nuevas caídas?
La historia enseña que las dictaduras no existen en aislamiento.
Cuba y Nicaragua observan con atención.
No porque sean idénticas, sino porque comparten lógicas de control, propaganda y represión.
Cuando un régimen cae, los pueblos pierden el miedo.
Y cuando el miedo se pierde, el cambio se vuelve posible.

🇺🇸 Trump y el giro hemisférico
Debo decirlo con claridad:
hoy apoyo la estrategia que está llevando adelante Donald Trump en América Latina.
No porque crea en intervenciones por interés imperial, sino porque distingo entre intervención y liberación.
Cuando un pueblo está secuestrado por una narcodictadura,
cuando sus recursos son saqueados por potencias extrahemisféricas,
cuando la miseria es estructural,
no estamos ante soberanía: estamos ante ocupación criminal.
Trump entiende algo esencial: América Latina es parte del hemisferio occidental
y sus recursos no deben ser saqueados por potencias piratas.
Si Venezuela puede hacer negocios legítimos, crecer, producir y dar dignidad a su pueblo,
bienvenido sea.
Peor es la pobreza perpetua.

🌍 China, Cuba y el saqueo silencioso
Durante años, potencias como China aprovecharon el vacío institucional para extraer recursos, pescar sin control, explotar territorios y condicionar economías.
En el Río de la Plata, en el Atlántico Sur, en América Latina entera,
esa presencia no fue solidaridad: fue oportunismo.
La mayor reserva energética del mundo está en esta región.
Y los pueblos americanos tienen derecho a beneficiarse de ella, no a verla desaparecer.

🇺🇾 Uruguay y una posición que merece debate
Respeto profundamente la democracia uruguaya.
Aquí no hay dictadura: hay un gobierno elegido legítimamente.
Pero eso no impide disentir.
Creo que Uruguay se equivocó al alinearse automáticamente con gobiernos progresistas que condenaron la llamada “intervención”, sin reconocer que no toda acción internacional es dominación.
A veces, es liberación.
El exsecretario general de la OEA, Luis Almagro, al referirse al llamado Cartel de los Soles, dijo que Maduro era el líder, entonces es un narco.
No fue un invento ideológico. Fue una denuncia concreta.

💭 Reflexión final
Si cayó Maduro, no cayó solo un hombre.
Cayó una manera de justificar el hambre en nombre de la ideología.
Cayó una forma de mirar al pueblo como masa sometida.
Cayó la idea de que todo vale si se dice “progresista”.
Apoyar al pueblo venezolano no es intervenir.
Es reparar una injusticia histórica.
Después de 26 años de oscuridad,
Venezuela merece paz, trabajo, dignidad y futuro.
Y cuando un pueblo vuelve a levantarse,
el mundo —inevitablemente— cambia un poco.

✍️ Élida Bentancor
Noticias Plenas Blog