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domingo, 11 de enero de 2026

Irán ante un punto de inflexión histórico: libertad y el fin del régimen teocrático



Irán ante un punto de inflexión histórico: juventud, libertad y el fin del régimen teocrático 
Por Elida Bentancor – Noticias Plenas

Irán atraviesa uno de los momentos más decisivos de su historia contemporánea. Las protestas persistentes, la presión internacional y el evidente desgaste del régimen de los ayatolás abren una pregunta que ya no es marginal, sino central: ¿qué ocurrirá si el pueblo iraní logra liberarse del sistema teocrático instaurado tras la revolución islámica de 1979?
¿El fin del poder de los ayatolás?
Diversos análisis publicados por agencias internacionales como Reuters coinciden en un punto: el régimen se sostiene cada vez más por la coerción que por el consenso social. Las protestas, lideradas en gran medida por jóvenes y mujeres, reflejan un hartazgo profundo frente a un sistema que controla la vida privada, reprime la disidencia y limita las libertades básicas.
Las cifras de muertos y detenidos que circulan en redes sociales —y que también han sido recogidas por periodistas y organismos internacionales— refuerzan la percepción de que el costo humano de este régimen es ya intolerable para una parte significativa de la sociedad iraní.
¿Un retorno al modelo Pahlavi?
Algunos sectores, dentro y fuera de Irán, se preguntan si el país podría transitar hacia una restauración simbólica o política vinculada al legado del principado Pahlavi, derrocado en 1979. No se trata necesariamente de un regreso literal a la monarquía, sino de recuperar una idea de Estado secular, moderno y abierto al mundo, que Irán supo conocer en el siglo XX.
Este debate no es casual. Irán no es una nación joven ni improvisada: es un pueblo persa milenario, con una identidad cultural profundamente arraigada, una tradición estética refinada, una historia intelectual riquísima y una relación ancestral con religiones anteriores al islam, como el zoroastrismo, que formó la base espiritual del antiguo imperio persa.
Reducir Irán únicamente al islam político de los ayatolás es desconocer su verdadera profundidad histórica y cultural.
Juventud, modernidad y conciencia global
Uno de los datos más reveladores del momento actual es el rol de la juventud iraní. Conectada al mundo, informada, valiente y decidida, esta generación no se reconoce en el discurso rígido y autoritario del régimen clerical. Habla el lenguaje de los derechos humanos, de la libertad individual, de la igualdad entre hombres y mujeres.
Es una juventud aguerrida, sí, pero también profundamente moderna. No pide privilegios: pide libertad. Freedom. Y cuando un pueblo joven llega a ese punto de conciencia, la historia rara vez vuelve atrás.
¿Qué rol pueden jugar Estados Unidos e Israel?
La comunidad internacional observa con atención. Estados Unidos, históricamente enfrentado al régimen iraní, podría brindar apoyo diplomático, presión económica y respaldo político en foros internacionales, evitando —al menos en esta etapa— una intervención directa que complique aún más el escenario regional.
Israel, por su parte, ve en la eventual caída del régimen de los ayatolás una reducción directa de una amenaza estratégica, lo que explica su interés y su disposición a colaborar, al menos en términos de inteligencia y contención regional.
La clave estará en que cualquier apoyo externo no sustituya la voluntad del pueblo iraní, sino que la acompañe. Las transiciones genuinas no se imponen: se sostienen desde adentro.
Mi posición: libertad para Irán
Lo digo con claridad: estoy a favor de la libertad en Irán. Ningún sistema que se sostenga mediante la represión, la censura y la muerte de sus propios ciudadanos puede considerarse legítimo. Si el pueblo iraní ha llegado al límite —y todo indica que sí— merece decidir su futuro sin ayatolás, sin miedo y sin imposiciones ideológicas.
Irán no es sinónimo de fanatismo. Irán es cultura, arte, historia, sensibilidad y pensamiento. Y su pueblo, especialmente su juventud, merece vivir en libertad y en paz, en sintonía con el mundo y con su propia identidad profunda.
El desenlace aún está abierto. Pero cuando un pueblo despierta, la historia empieza a moverse.
✍️Elida Bentancor 
NOTICIAS PLENAS – BLOG


lunes, 5 de enero de 2026

CAYÓ MADURO? CAMBIÓ EL MUNDO?



📰 ¿Cayó Maduro? ¿Cambió el mundo?
Por Élida Bentancor – Noticias Plenas Blog

Durante años, la figura de Nicolás Maduro fue presentada como la continuidad de un proyecto político. Hoy, ese relato parece resquebrajarse.
La salida forzada del poder, su traslado bajo custodia y su posterior declaración ante instancias judiciales en Estados Unidos —según informaciones difundidas por medios internacionales— marcan algo más profundo que la caída de un hombre: marcan el colapso de una estructura.
La pregunta ya no es solo si cayó Maduro.
La pregunta es: ¿qué mundo cae con él y cuál comienza a emerger?

🇻🇪 No cae un gobierno: cae una narcodictadura
Maduro no fue un presidente legítimo en términos democráticos plenos.
Se sostuvo mediante la bota militar, el control institucional, la persecución política y —según múltiples investigaciones periodísticas y declaraciones internacionales— el financiamiento proveniente del narcotráfico.
El pueblo venezolano fue el rehén principal:
hambre estructural
represión sistemática
desapariciones forzadas
millones de exiliados
destrucción del tejido social
La caída de Maduro representa, ante todo, la derrota de un régimen que oprimió a su propio pueblo durante más de dos décadas.

🌎 El efecto dominó: cuando cae una ficha, tiemblan otras
La salida de Maduro no impacta solo en Venezuela.
Impacta en todo un sistema de alianzas políticas, ideológicas y financieras que se sostuvo durante años alrededor de ese régimen.
Caen —o al menos quedan expuestos—:
gobiernos progresistas alineados política o económicamente
redes de financiamiento opaco
estructuras partidarias que recibieron apoyo externo
células criminales y terroristas que encontraron refugio en territorio venezolano
Incluso en Europa, algunos liderazgos que legitimaron al régimen quedan hoy en una posición incómoda.
No se trata de revancha política.
Se trata de responsabilidades históricas.

🚨 El retiro de los actores más oscuros
Uno de los efectos más significativos es el repliegue de grupos criminales y células terroristas que operaban bajo protección estatal o complicidad institucional.
Venezuela había dejado de ser solo un país: se había convertido en un nodo del crimen transnacional.
Cuando ese paraguas cae, quienes se beneficiaban de él huyen.

🇨🇺🇳🇮 ¿Puede haber nuevas caídas?
La historia enseña que las dictaduras no existen en aislamiento.
Cuba y Nicaragua observan con atención.
No porque sean idénticas, sino porque comparten lógicas de control, propaganda y represión.
Cuando un régimen cae, los pueblos pierden el miedo.
Y cuando el miedo se pierde, el cambio se vuelve posible.

🇺🇸 Trump y el giro hemisférico
Debo decirlo con claridad:
hoy apoyo la estrategia que está llevando adelante Donald Trump en América Latina.
No porque crea en intervenciones por interés imperial, sino porque distingo entre intervención y liberación.
Cuando un pueblo está secuestrado por una narcodictadura,
cuando sus recursos son saqueados por potencias extrahemisféricas,
cuando la miseria es estructural,
no estamos ante soberanía: estamos ante ocupación criminal.
Trump entiende algo esencial: América Latina es parte del hemisferio occidental
y sus recursos no deben ser saqueados por potencias piratas.
Si Venezuela puede hacer negocios legítimos, crecer, producir y dar dignidad a su pueblo,
bienvenido sea.
Peor es la pobreza perpetua.

🌍 China, Cuba y el saqueo silencioso
Durante años, potencias como China aprovecharon el vacío institucional para extraer recursos, pescar sin control, explotar territorios y condicionar economías.
En el Río de la Plata, en el Atlántico Sur, en América Latina entera,
esa presencia no fue solidaridad: fue oportunismo.
La mayor reserva energética del mundo está en esta región.
Y los pueblos americanos tienen derecho a beneficiarse de ella, no a verla desaparecer.

🇺🇾 Uruguay y una posición que merece debate
Respeto profundamente la democracia uruguaya.
Aquí no hay dictadura: hay un gobierno elegido legítimamente.
Pero eso no impide disentir.
Creo que Uruguay se equivocó al alinearse automáticamente con gobiernos progresistas que condenaron la llamada “intervención”, sin reconocer que no toda acción internacional es dominación.
A veces, es liberación.
El exsecretario general de la OEA, Luis Almagro, al referirse al llamado Cartel de los Soles, dijo que Maduro era el líder, entonces es un narco.
No fue un invento ideológico. Fue una denuncia concreta.

💭 Reflexión final
Si cayó Maduro, no cayó solo un hombre.
Cayó una manera de justificar el hambre en nombre de la ideología.
Cayó una forma de mirar al pueblo como masa sometida.
Cayó la idea de que todo vale si se dice “progresista”.
Apoyar al pueblo venezolano no es intervenir.
Es reparar una injusticia histórica.
Después de 26 años de oscuridad,
Venezuela merece paz, trabajo, dignidad y futuro.
Y cuando un pueblo vuelve a levantarse,
el mundo —inevitablemente— cambia un poco.

✍️ Élida Bentancor
Noticias Plenas Blog


miércoles, 31 de diciembre de 2025

El mundo hoy: conflictos abiertos, pueblos en movimiento y un 2026 incierto.


📰 El mundo hoy: conflictos abiertos, pueblos en movimiento y un 2026 incierto
Cierre 2025 – 

Noticias Plenas
Por Élida Bentancor

🌍 ¿Cómo está el mundo al llegar al 31 de diciembre de 2025?
El mundo no llega en calma al final de 2025.
Llega tenso, fragmentado, con conflictos que no se cerraron y con pueblos que comenzaron a hablar más fuerte que los gobiernos.
No estamos ante el fin de los conflictos, sino ante un cambio de fase: menos guerras declaradas, más tensiones internas, más presión social, más disputa geopolítica silenciosa.
🇮🇷 Irán: cuando la crisis económica despierta al pueblo
En Irán, durante este cierre de año, sectores importantes de la población salieron a manifestarse.
Las causas no son ideológicas: son estructurales.
escasez de agua
sequía prolongada
mal manejo de los recursos
devaluación de la moneda
pérdida del poder adquisitivo
El descontento social crece en un régimen teocrático, donde el Estado y la religión no están separados. Por ahora, las protestas no han sido reprimidas con una violencia masiva, pero la historia enseña que en este tipo de sistemas cualquier escalada es posible.
Irán no sólo es un problema interno: es un actor regional con impacto global.
🇻🇪 Venezuela: movimientos en las sombras y un régimen debilitado
Venezuela sigue siendo un foco de inestabilidad en América Latina.
Durante este año circularon informes —recogidos por múltiples medios internacionales— sobre operaciones encubiertas, explosiones en instalaciones vinculadas al narcotráfico y presión externa creciente.
Más allá del detalle operativo, el mensaje es claro:
el régimen está cada vez más observado, más aislado y más frágil.
El pueblo venezolano continúa pagando el costo de una crisis prolongada, mientras el tablero internacional empieza a moverse con mayor decisión.
🇷🇺🇺🇦 Rusia y Ucrania: la guerra que no termina
Donald Trump expresó en reiteradas ocasiones su intención de apaciguar el conflicto entre Rusia y Ucrania.
Sin embargo, los ataques continúan.
Esto confirma una realidad incómoda:
las guerras modernas no se apagan con declaraciones, sino cuando las partes aceptan que el costo supera al beneficio.
Por ahora, ese punto no llegó.
🇺🇸 Trump y la mirada estratégica
Trump observa el mundo desde una lógica clara:
menos ideología, más poder real; menos discursos, más resultados.
Busca:
reducir frentes de guerra abiertos
evitar la expansión de Irán
contener a China
limitar la influencia rusa
reordenar el tablero global sin caer en guerras totales
No siempre lo logra, pero marca rumbo.
🇮🇱🇮🇷 Israel, Irán y una amenaza latente
Israel sigue atento a Irán.
La posibilidad de un ataque directo no está descartada, pero también existe otra hipótesis: dejar que el régimen iraní se desgaste desde dentro.
En este escenario aparece una figura simbólica:
el heredero de la antigua monarquía persa, quien afirma estar listo para regresar si el régimen cae.
No es un dato menor: cuando los pueblos empiezan a mirar al pasado para buscar futuro, algo profundo está cambiando.
🌐 Un mundo en vilo, pueblos conectados
Lo que ocurre en Medio Oriente, Europa del Este o América Latina no es ajeno a nadie.
En ciudades como Chuy —frontera viva entre Uruguay y Brasil— conviven venezolanos, cubanos, árabes, judíos, palestinos. Todos hablan de lo mismo.
El mundo se volvió una conversación global permanente.
Hoy, en cualquier mesa, en cualquier barrio, alguien dice:
“¿Viste lo que está pasando…?”
🔮 ¿Qué nos espera en 2026?
El 2026 no se presenta como un año de paz plena.
Se presenta como un año de definiciones:
pueblos que ya no aceptan mala administración
regímenes que empiezan a resquebrajarse
potencias que miden cada movimiento
y un orden mundial que aún no encuentra equilibrio
No es el fin del mundo.
Es el fin de la ingenuidad.

💭 Reflexión final
El mundo no está colapsando.
Está reordenándose.
Y en esos procesos, siempre hay incertidumbre, miedo y esperanza mezclados.
La historia no se detuvo. Está escribiéndose ahora mismo, en tiempo real.
Cerrar el 2025 implica mirar con realismo, sin fanatismos, sin negaciones.
Porque entender el mundo es el primer paso para no ser arrastrados por él.
✍️Élida Bentancor
Noticias Plenas

domingo, 21 de diciembre de 2025

América para los Americanos: ¿Zona de Influencia o Comunidad de Destino?

📰 América para los Americanos: ¿Zona de Influencia o Comunidad de Destino?
Por Élida Bentancor – Noticias Plenas Blog

🌎 Una idea que vuelve a escena
La frase “América para los americanos” no es nueva.
Nació en el siglo XIX con la Doctrina Monroe y, desde entonces, ha sido interpretada de múltiples maneras: como protección, como advertencia, como dominio o como imposición.
Hoy, en pleno siglo XXI, la pregunta vuelve con fuerza:
¿Es América una zona de influencia de Estados Unidos?
¿Y si lo es, es bueno o malo para nuestros pueblos?
La respuesta no admite simplificaciones ni consignas ideológicas.

🇺🇸 Estados Unidos y América: una realidad geopolítica innegable
Estados Unidos es, quiera o no América Latina aceptarlo, la potencia central del continente.
No por colonialismo formal, sino por peso económico, militar, tecnológico y cultural.
Negar esa realidad no nos hace más libres;
nos hace menos conscientes.
Pero reconocer liderazgo no implica aceptar sometimiento.

🤝 América no como patio trasero, sino como comunidad
Los pueblos americanos no somos colonias.
Somos naciones nacidas de revoluciones de independencia, forjadas en luchas contra imperios europeos, con identidades propias y dignidad histórica.
Por eso, América no debe pensarse como patio trasero, sino como comunidad continental.
Estados Unidos no es nuestro dueño.
Es, en todo caso, el hermano mayor del Norte: más fuerte, más desarrollado, pero parte de la misma familia histórica.
El respeto debe ser mutuo.

🌐 Un continente unido puede ser una gran potencia
Creo firmemente que los americanos debemos estar unidos.
Desde Canadá hasta la Patagonia, tenemos:
recursos naturales estratégicos
juventud
creatividad
territorio
cultura
y una historia común de emancipación
Unidos, podríamos ser una potencia global en todos los sentidos: económico, energético, cultural y humano.
Divididos, seguimos siendo terreno de disputa ajena.

🌏 Cada potencia en su región
No es xenofobia ni aislamiento.
Es orden geopolítico.
China en Asia
Rusia en Europa Oriental, con su peso militar
Irán en Medio Oriente
No necesitamos potencias extrahemisféricas ni regímenes teocráticos instalando influencia en América.
Mucho menos grupos terroristas, alianzas oscuras o Estados no democráticos que no respetan libertades individuales, derechos humanos ni pluralismo político.
Las teocracias no generan confianza porque no separan poder, fe y Estado.
Y la historia demuestra que eso siempre termina en autoritarismo.

⚠️ América Latina como territorio en disputa
Cuando América Latina se debilita institucionalmente, otros avanzan:
China compra influencia económica
Rusia instala presencia estratégica
Irán exporta ideología y redes clandestinas
Eso no fortalece nuestra soberanía.
La erosiona.
Frente a ese escenario, una relación firme con Estados Unidos —sin sumisión— puede ser un factor de equilibrio, no de dominación.

🇺🇸 Trump: firmeza sin colonización
Creo que Donald Trump representa una visión distinta:
no colonizar, no ideologizar, no imponer modelos culturales.
Su enfoque es claro:
seguridad
orden
soberanía
defensa del hemisferio occidental
Trump no ve a América Latina como patio trasero.
La ve como zona estratégica que no debe caer en manos de potencias hostiles.
Eso, bien entendido, puede beneficiar a nuestros pueblos.

🧭 Una posición propia, no sumisa
Defender una América fuerte, occidental y democrática no es ser sumiso a Estados Unidos.
Es tener posición propia.
Para los sudamericanos, Estados Unidos es Norteamérica, no un imperio ajeno.
Lo respetamos como se respeta a un hermano mayor:
con diálogo, con límites, con dignidad y con voz propia.

💭 Reflexión final
América no necesita tutelajes, pero tampoco ingenuidad.
El mundo está en disputa y el vacío siempre lo ocupa alguien.
La verdadera soberanía no se construye aislándose,
sino eligiendo alianzas que respeten la libertad, la democracia y la vida.
América para los americanos no debe ser una consigna de dominación,
sino un proyecto de unidad continental, libre y consciente.
— Élida Bentancor
Noticias Plenas Blog

lunes, 8 de diciembre de 2025

Trump y América Latina: Entre la Doctrina Monroe y la nueva Estrategia de Seguridad Nacional.


📰 Trump y América Latina: Entre la Doctrina Monroe y la nueva Estrategia de Seguridad Nacional

Por Élida Bentancor – Noticias Plenas Blog

🇺🇸 Un continente bajo la mirada de Estados Unidos

América Latina ha sido, desde el siglo XIX, una región vigilada, influenciada y moldeada por la política exterior de Estados Unidos. Con Donald Trump, esa mirada no desapareció; por el contrario, adquirió un tono más directo, pragmático y abiertamente estratégico.

Para entender la relación entre Washington y Latinoamérica bajo la visión de Trump, es indispensable volver a un concepto que ha marcado dos siglos de historia hemisférica: la Doctrina Monroe.


📜 ¿Qué es la Doctrina Monroe?

Proclamada en 1823 por el presidente James Monroe, su mensaje principal se resumía en una frase que atravesó generaciones:
“América para los americanos.”

En el contexto de la época, significaba impedir que las potencias europeas intervinieran o recolonizaran territorios del continente.
Con el tiempo, sin embargo, la Doctrina Monroe se transformó en el marco ideológico que legitimó la influencia —y la intervención— de Estados Unidos en América Latina.

Bajo ese paraguas ocurrieron:

intervenciones militares,

bloqueos,

presión diplomática,

control económico,

y operaciones encubiertas en plena Guerra Fría.


Para muchos países latinoamericanos, la Doctrina Monroe representó más protección para Washington que para el continente.


🧭 Trump y la reinterpretación moderna de la Doctrina Monroe

Durante su mandato, Trump no ocultó su visión hemisférica:
América Latina continúa siendo un espacio estratégico para la seguridad de Estados Unidos.

Aunque evitó el discurso doctrinario tradicional, su administración revivió el espíritu monroísta con énfasis en tres ejes:

1️⃣ Contención de China y Rusia en la región

Trump consideraba que la presencia económica china y la influencia militar rusa constituían una amenaza directa al liderazgo estadounidense en el hemisferio.

2️⃣ Lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado

Su narrativa vinculó la seguridad interna de EE.UU. con la estabilidad de México, Centroamérica y Sudamérica.

3️⃣ Debilitamiento de gobiernos de izquierda aliados a potencias extrahemisféricas

Particularmente Venezuela, Cuba y Nicaragua, considerados “regímenes hostiles”.

Esta visión quedó plasmada con claridad en el documento oficial más importante en materia de seguridad del gobierno Trump.


📄 La Estrategia de Seguridad Nacional (NSS): un documento clave

En su Estrategia de Seguridad Nacional de 2017, un documento extenso de 33 páginas, Trump definió con precisión cómo veía al mundo y el lugar que América Latina ocupa en él.

En esa estrategia se plantean:

🔹 Competencia entre grandes potencias

Estados Unidos reconoce explícitamente que China y Rusia disputan su influencia en América Latina.

🔹 Protección de fronteras y soberanía

La inmigración masiva, el narcotráfico y el crimen transnacional son presentados como amenazas a la seguridad nacional.

🔹 Apoyo a gobiernos aliados y presión sobre regímenes autoritarios

Una política exterior menos diplomática y más orientada al poder duro: sanciones, bloqueo económico y aislamiento internacional.

🔹 Visión económica estratégica

Latinoamérica no es sólo un vecino:
es una zona de recursos, mercados y rutas comerciales clave para mantener la hegemonía norteamericana.

En síntesis, la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump reactivó, sin nombrarla, la vieja lógica de la Doctrina Monroe:
América Latina como zona prioritaria de dominio geopolítico estadounidense.


💭 Reflexión final

La relación entre Trump y América Latina no puede entenderse sin mirar dos siglos hacia atrás.
La Doctrina Monroe no es un texto olvidado: es una sombra permanente que reaparece cada vez que Estados Unidos redefina su poder en el mundo.

Trump la reinterpretó a su modo: con un tono directo, sin diplomacia excesiva y con una noción clara de que el hemisferio occidental es estratégico y debe permanecer bajo su órbita.

Para América Latina, el desafío es histórico:
¿Será capaz de construir autonomía real?
¿O seguirá siendo, como tantas veces, el tablero donde otros juegan su partida?

La respuesta no depende sólo de Washington.
Depende, sobre todo, de la madurez política, la integridad institucional y la visión de futuro de cada nación latinoamericana.

🖊️ Élida Bentancor
Noticias Plenas Blog

martes, 4 de noviembre de 2025

LA IZQUIERDA CAVIAR Y SU REPERCUSIÓN EN AMERICA LATINA

📰 La Izquierda Caviar y su Repercusión en América Latina

Por Élida Bentancor – Noticias Plenas Blog

📜 Un concepto con historia

El término “izquierda caviar” surgió en Francia en los años setenta para describir a los intelectuales y políticos de clase alta que defendían causas socialistas mientras llevaban una vida de lujo. Pronto, la expresión se extendió a España y a América Latina, donde encontró terreno fértil para describir un fenómeno similar: dirigentes que predican igualdad y justicia social, pero viven alejados de las realidades del pueblo que dicen representar.

En el continente, esta corriente tomó fuerza a comienzos del siglo XXI, con el auge del llamado socialismo del siglo XXI. Varios gobiernos llegaron al poder prometiendo redistribución, soberanía y dignidad para los sectores marginados. Sin embargo, con el paso del tiempo, muchos derivaron en regímenes clientelistas, autoritarios o marcados por la corrupción, donde las élites políticas reemplazaron a las viejas oligarquías sin modificar las estructuras profundas de desigualdad.

🔍 La repercusión en América Latina

En países como Venezuela, Nicaragua o Cuba, el discurso revolucionario se consolidó como justificación de modelos concentrados de poder. En otros, como Argentina, Bolivia o México, la retórica de la inclusión se combinó con prácticas políticas tradicionales y privilegios sostenidos por el aparato estatal.

El resultado ha sido una paradoja dolorosa: mientras las clases dirigentes multiplican su patrimonio, los sectores más vulnerables padecen inflación, deterioro institucional y falta de oportunidades reales. Las promesas de justicia social se transformaron en discursos vacíos, y los pueblos, nuevamente, en rehenes de estructuras políticas que usan la ideología como bandera de legitimación.

🗣️ Qué piensa la otra izquierda

No toda la izquierda latinoamericana se identifica con este modelo. Existen corrientes progresistas que se autodefinen como “izquierda ética” o “izquierda democrática”, que critican abiertamente el doble discurso de la élite caviar.

Esta otra izquierda sostiene que el verdadero cambio no puede provenir de la ostentación ni del control, sino de la coherencia, la transparencia y la autocrítica. Plantean la necesidad de renovar los ideales socialistas desde la ética ciudadana y el respeto a las libertades individuales, reconociendo los errores de los populismos y distanciándose de los regímenes que se autoproclaman revolucionarios pero terminan destruyendo las instituciones republicanas.

💭 Reflexión final

América Latina parece caminar en círculos entre la esperanza y la decepción.
La izquierda caviar no es sólo un grupo político: es una metáfora del poder cuando pierde contacto con la realidad. Predicar igualdad desde la abundancia, mientras el pueblo sobrevive en la escasez, es una forma moderna de hipocresía.

La justicia social se construye con coherencia, no con privilegios disfrazados de ideales.
Y la verdadera revolución —la única posible— no se gesta en los palacios ni en los discursos, sino en la conciencia despierta de los ciudadanos libres que piensan, trabajan y eligen con dignidad.

— Élida Bentancor
Noticias Plenas Blog


jueves, 23 de octubre de 2025

Cómo el odio puede transformarse en política de Estado.


🌍 Cómo el odio puede transformarse en política de Estado

Por Élida Bentancourt – Noticias Plenas

🕯️ 1) Reflexión general
El odio es una emoción tan antigua como el ser humano, pero su peligrosidad se multiplica cuando se convierte en sistema.
Cuando un Estado, una religión o una ideología lo adopta como principio, el odio deja de ser impulso y se vuelve programa: una maquinaria de manipulación, persecución y destrucción.
A lo largo de la historia, las naciones han usado la política, la fe o el nacionalismo como herramientas para dividir al mundo entre “los buenos” y “los enemigos”.
El odio institucionalizado no busca justicia, sino obediencia; no busca verdad, sino sometimiento.
Y cuando logra capturar el poder, la empatía se extingue y el ciudadano deja de ser sujeto de derechos para transformarse en un medio descartable.

⚰️ 2) Ejemplos históricos y actuales del odio hecho sistema

🇹🇷 El genocidio armenio (1915-1923)
El Imperio Otomano emprendió el exterminio sistemático del pueblo armenio cristiano, con deportaciones y masacres que costaron la vida de más de un millón y medio de personas.
Hasta hoy, Turquía no ha pedido perdón oficialmente ni ha reconocido plenamente el genocidio.
Aquel horror fue un ensayo de lo que décadas más tarde repetiría Europa con el nazismo: la conversión del odio en política de Estado.

✝️ Fundamentalismo religioso y exclusión de minorías

En varias regiones del mundo —especialmente en África y Asia— grupos extremistas islámicos continúan persiguiendo y exterminando etnias cristianas, yezidíes y otras comunidades.
El odio religioso, legitimado por una interpretación fanática de la fe, se transforma en guerra civil, desplazamiento y genocidio silencioso.
La religión, cuando se usa como arma, deja de ser espiritualidad y se convierte en instrumento de control.

🇷🇺 Las purgas bolcheviques y el terror rojo

En la Revolución rusa, el odio de clases se elevó a dogma político.
Millones de campesinos, intelectuales y disidentes fueron fusilados o deportados a los gulags por oponerse al régimen soviético.
El asesinato de los zares y sus hijos fue el símbolo de un odio ideológico que pretendía “limpiar” el pasado para instaurar una utopía sin piedad.

🇫🇷 La Revolución Francesa y la guillotina

El siglo XVIII proclamó libertad, igualdad y fraternidad, pero pronto esas banderas se tiñeron de sangre.
Durante el Terror jacobino, el Estado revolucionario convirtió la guillotina en política moral: quien pensaba distinto, moría.
Así, la razón ilustrada se contaminó de fanatismo y el ideal de libertad se volvió opresión colectiva.

🇩🇪 El nazismo y el Holocausto

El ejemplo más siniestro de cómo el odio puede institucionalizarse: una nación entera fue adoctrinada para creer que exterminar era un acto de patriotismo.
El racismo se transformó en ley, y el odio se vistió de ciencia.

🌍 Guerras actuales por creencias y poder

En el presente, África y Medio Oriente siguen siendo escenarios donde la religión, la etnia o la ideología se usan para justificar atrocidades.
En Asia, minorías religiosas siguen siendo perseguidas; y en algunos Estados teocráticos, las mujeres y disidentes son castigados por pensar diferente.
El odio, disfrazado de moral, continúa matando.

🌱 3) ¿Cómo detener la política del odio?

a) Educación en ética y memoria
No basta enseñar tecnología o historia: hay que enseñar conciencia.
La empatía debe ser un valor escolar, político y social. La educación debe formar ciudadanos capaces de pensar por sí mismos, no masas que repitan consignas.

b) Justicia y reconocimiento histórico
El perdón no borra el pasado, pero la negación lo perpetúa.
Los Estados deben reconocer los crímenes históricos —como el genocidio armenio, las purgas ideológicas o los exterminios religiosos— para construir una cultura mundial de responsabilidad moral.

c) Leyes contra el discurso del odio
El odio no puede ampararse bajo la libertad de expresión cuando incita a la destrucción de personas o comunidades.
La libertad tiene límites: termina donde empieza el daño irreversible.

d) Control ético en redes y medios
El odio digital ya es una forma de guerra psicológica.
Las plataformas y los Estados deben cooperar con inteligencia artificial y supervisión humana para impedir que el fanatismo encuentre nuevas trincheras virtuales.

e) Ciudadanía activa y consciente
La indiferencia también mata.
Frente al odio, el silencio es complicidad.
Cada ciudadano puede y debe actuar: informarse, denunciar, dialogar y elegir líderes que prioricen la paz sobre la revancha.

⚖️ Reflexión final

El odio es una enfermedad política del alma colectiva.
Cuando el poder lo adopta, se convierte en un cáncer moral que destruye naciones, culturas y generaciones.
Por eso, la gran tarea del siglo XXI no es tecnológica, sino espiritual: aprender a gobernar sin odiar, a disentir sin destruir, a recordar sin venganza.

“Los pueblos no mueren cuando pierden guerras,
sino cuando olvidan su conciencia.”

🌿 Noticias Plenas – donde el derecho se encuentra con la conciencia.




martes, 21 de octubre de 2025

REDES SOCIALES Y EL ESPEJISMO DE LA EMPATÍA

🌐 Redes sociales y el espejismo de la empatía

Por Élida Bentancourt – Noticias Plenas

Vivimos en una época donde todos pueden hablar, pero pocos eligen escuchar.
Las redes sociales, creadas para conectar al mundo, se han convertido —cada vez más— en un espejo donde muchos reflejan su frustración, su ira o su fanatismo. Lo que debería ser un espacio de intercambio de ideas se transforma, a menudo, en una arena de juicio público donde la empatía se disuelve entre los algoritmos.
Hace unos días, un grupo de jóvenes escribió en las redes: “Esta vieja debería estar prohibida en las redes sociales.”
Lo dijeron porque expresé una opinión contraria a la corriente dominante: que no estoy de acuerdo con la reciente ley de eutanasia en Uruguay, ya que carece de las garantías suficientes para proteger la vida y la voluntad consciente de las personas.
No me ofende el insulto, me preocupa el síntoma.

Cuando una sociedad deja de debatir ideas y empieza a atacar personas, lo que se erosiona no es una opinión: es la ética misma.
La libertad de expresión pierde su valor cuando se usa para silenciar, denigrar o etiquetar al otro como “enemigo”. Y en el fondo, esas reacciones violentas no nacen del pensamiento, sino de la imitación. Muchos jóvenes —sin haber leído las leyes ni comprendido los contextos— repiten el discurso de sus referentes, sean políticos, mediáticos o familiares. Así, las redes se llenan de ecos, pero vacías de reflexión.

⚖️ ¿Hay que regular las redes sociales?
Es una pregunta necesaria, pero incómoda.
No se trata de censurar, sino de poner límites éticos a la crueldad, igual que los ponemos en la vida real.
Las plataformas tienen herramientas tecnológicas —incluida la inteligencia artificial— que podrían detectar patrones de discurso de odio, acoso y fanatismo, y bloquear temporal o definitivamente a quienes reiteran ese comportamiento.
Pero la pregunta más profunda es otra:
¿por qué hay tanto odio que moderar?

Porque el problema no está solo en la pantalla.
Está en las familias que los educan, en la falta de diálogo, en la educación que confunde “opinar” con “atacar”, en el vacío afectivo que deja lugar al resentimiento. Si en un hogar se enseña a respetar hasta a una hormiga, ¿cómo se puede justificar el desprecio a otro ser humano?

🧭 Ética digital: un espejo del alma
Las redes no son el problema: son el reflejo.
Allí se multiplica lo que somos.
Si una persona necesita destruir al otro para afirmarse, no está ejerciendo libertad: está manifestando vacío.
Por eso, antes de regular las plataformas, tal vez debamos reeducar la empatía, devolverle al diálogo su dignidad y recordar que detrás de cada pantalla hay una vida, una historia, una persona con emociones, aciertos y fragilidades.

“La inteligencia artificial puede detectar el odio,
pero solo la inteligencia humana puede transformarlo en comprensión.”

Que las redes sociales vuelvan a ser puentes, no trincheras.
Porque el mundo no necesita más voces que griten, sino más almas que comprendan.

🌿 Noticias Plenas – donde el derecho se encuentra con la conciencia.


jueves, 16 de octubre de 2025

⚖️ Eutanasia en Uruguay: ¿avance social o experimento peligroso?

El 16 de octubre de 2025, Uruguay hizo historia al convertirse en el primer país de América Latina en aprobar por vía legislativa una ley de eutanasia (ley de “muerte digna”), permitiendo que personas con enfermedades incurables y sufrimientos insoportables puedan solicitar la muerte asistida. 

La aprobación no fue un instante espontáneo: en agosto de 2025 la Cámara de Diputados ya había dado media sanción al proyecto con 64 votos a favor.  Luego, en el Senado, fue respaldada con 20 de 31 votos. 

La ley establece que los solicitantes deben ser adultos mayores de edad, residentes o ciudadanos con residencia acreditada, psíquicamente aptos, y padecer enfermedades incurables o tener sufrimientos extremos. 

Pero como todo en política social, no es una decisión binaria entre “bueno” o “malo”: tiene matices, riesgos y desafíos que deben valorarse con seriedad.

✅ Argumentos a favor de la ley (los que sus defensores alegan)

1. Autonomía y dignidad
Quienes apoyan la eutanasia sostienen que respetar la voluntad personal frente al sufrimiento es un derecho último: permitir que alguien decida cuándo desistir del dolor intenso es vista como una extensión del derecho humano.


2. Regulación frente a lo clandestino
Al legalizar y reglamentar la eutanasia, se pretende sacar esa práctica de la clandestinidad o del “argot médico discreto”, con controles y transparencia institucional.


3. Equidad sanitaria
Que todos los prestadores de salud públicos deban ofrecer el servicio —según el proyecto aprobado— asegura que no sea un “privilegio para ricos”. 

4. Reconocimiento de situaciones límite
En casos de enfermedades sin cura, con dolor físico o psíquico extremo, algunos médicos y filósofos consideran que prolongar la vida puede ser un acto de crueldad.

❌ Tus preocupaciones (y de muchos críticos)

1. Falta de garantías suficientes
Si la ley no exige un control judicial, una segunda opinión médica independiente, evaluaciones psiquiátricas profundas o períodos de reflexión obligatorios, queda abierta la posibilidad de abusos.


2. Situaciones mentales y decisiones bajo presión
Una persona en angustia o con depresión severa podría querer apelar a la eutanasia sin haber recibido tratamientos psicológicos o psiquiátricos adecuados. Si decide morir en ese estado, no podrá retractarse después.


3. Error médico o diagnóstico equivocado
Tú señalaste algo muy fuerte: el médico puede equivocarse, y luego ya no hay vuelta atrás para la persona fallecida. Esto eleva la responsabilidad profesional a un grado ético extremo.


4. Expansión del criterio
Si la ley se interpreta demasiado ampliamente, podría aplicarse no solo a terminales sino también a personas con enfermedades graves o crónicas no terminales (un debate ya abierto en otras naciones).


5. Presión social y vulnerables
En sociedades con desigualdad, personas vulnerables podrían sentirse inclinadas a “optar por la eutanasia” para no significar carga económica o emocional para la familia o para el Estado.


6. Conflicto profesional
El facultativo que firma podría enfrentar dilemas: objeción de conciencia, riesgos legales, la fragmentación de la responsabilidad, e incluso amenazas si el procedimiento es cuestionado.

🔍 Qué dice la legislación uruguaya

La ley de Muerte Digna define que solo personas psíquicamente aptas pueden pedir eutanasia, y que padezcan condiciones incurables irreversibles con sufrimiento insoportable. 

Como parte del debate, sectores opositores advirtieron que la eutanasia también debe considerarse en el contexto del Código de Ética Médica de Uruguay, que actualmente condena la eutanasia activa en su artículo 46. 

Durante las discusiones parlamentarias, hubo voces que compararon el proyecto con prácticas de regímenes autoritarios. Por ejemplo, el diputado Juan Martín Rodríguez manifestó: “El primer plan de eutanasia lo llevó adelante el nazismo”. 

El proyecto inicial requería dos entrevistas médicas separadas y registro de las mismas. Pero en la versión final de la ley parlamentaria parece que algunos requisitos de tiempo o supervisión quedaron atenuados. 

🧩 Comparaciones con otras leyes sociales uruguayas

Uruguay ha sido pionero en América Latina en aprobar leyes sociales progresistas: aborto, matrimonio igualitario, legalización de marihuana, derechos trans.

A diferencia de otras regiones, Uruguay posee tradición laica y respeto amplio por libertades individuales. Lo que podría facilitar la aceptación social de una ley de eutanasia.

Pero tu mirada crítica sobre “experimento social” tiene sentido: cada cambio normativo de esta magnitud implica riesgos antropológicos, culturales y éticos.

🕯️ Reflexión final

La sociedad uruguaya debe recibir este debate con humildad y responsabilidad.
Una ley de eutanasia no debe proponerse como afirmación de poder, sino como límite al sufrimiento, siempre condicionada por salvaguardas rigurosas.
Tu postura —que la vida merece protección incluso en momentos extremos— no es una posición aislada: muchas corrientes de la filosofía, la bioética y la doctrina ética coinciden en que la normativa debe estar construida sobre garantías reales, supervisión jurídica y respaldo psicológico.

Que la ley aprobada se convierta no en la puerta de la muerte fácil, sino en una línea de salvaguarda para quienes realmente no tienen otra salida.
Y como ciudadano libre, tienes todo el derecho de levantar tu voz: lo haces con fundamento, no con resentimiento.

🕯️ La dignidad no se impone por ley; se construye con humanidad y responsabilidad.
✍️ Por Élida Bentancor – Noticias Plenas


lunes, 13 de octubre de 2025

Israel y Hamás, la paz posible entre optimismo y realismo.

La reciente firma de la primera fase del acuerdo de alto al fuego entre Israel y Hamás, mediado por Estados Unidos y potencias árabes, representa un hito que muchos creían imposible hace poco tiempo. 
Rehenes fueron liberados, prisioneros palestinos intercambiados, tropas israelíes anunciaron una retirada parcial. 
Más de veinte líderes mundiales se reunieron en Egipto para firmar el acuerdo oficial y otorgar visibilidad internacional a ese momento simbólico. 

Pero la pregunta que nos toca plantear es: ¿puede eso convertirse en paz real para Gaza y el Medio Oriente? Y ¿puede Donald Trump, al que vemos al frente de esta mediación, proyectarse como un pacificador de este siglo?

⚙️ Lo que hace falta para que no quede en gesto

Para que el acuerdo trascienda su carácter simbólico, debe enfrentar varios desafíos estructurales:

Gobernanza postconflicto: determinar quién controla Gaza, bajo qué mandato internacional, y cómo se integra con el resto de Palestina. Trump propone un comité técnico supervisado internacionalmente, con desarme de Hamas como condición. 

Desarme efectivo: un punto clave e incierto. Hay señales de que Hamas desplegará fuerzas policiales locales, pero la preservación de armas o milicias paralelas genera dudas sobre la implementación real. 

Monitoreo y garantías externas: la presencia de actores como Egipto, Catar, Turquía y Estados Unidos, como garantes del acuerdo, puede dar fuerza institucional al proceso. 

Reconstrucción humanitaria: la entrada masiva de ayuda y la reconstrucción de infraestructuras devastadas es urgente para restablecer cierta normalidad. 

Voluntad política frente a rupturas: cualquier intento de reanudar hostilidades, sabotear el alto al fuego o omitir partes del acuerdo puede derrumbar el proceso. En rupturas anteriores, los acuerdos de paz se rompieron por falta de verificación firme y falta de compromiso real.

🕊️ ¿Es Trump un pacificador?

La figura de Donald Trump está en el centro de estas negociaciones y del anuncio público del acuerdo. Él comunicó con énfasis simbólico que “la paz ha llegado” y manifestó la importancia de este logro. 
El hecho de que líderes internacionales se reunieran bajo su liderazgo le otorga visibilidad mediática y diplomática. 

Pero un pacificador real no es quien firma el acuerdo más espectacular, sino quien asegura que sus cláusulas se cumplan.
Y ahí reside el desafío: si Trump logra que Israel y Hamas mantengan la tregua, avancen en desalojos de milicias, reconstruyan Gaza y acerquen la justicia internacional, podría alcanzar ese estatus simbólico.
Si no, el consenso podría volverse efímero, una pausa entre dos guerras.

🏙️ Lo que Gaza puede esperar

Si el acuerdo avanza:

Decenas de rehenes que permanecían cautivos serán liberados. 

Israel retirará tropas a líneas acordadas y liberará prisioneros palestinos como parte del intercambio. 

La reconstrucción, con apoyo internacional, podría comenzar —y con ella esperanza para miles de desplazados.

Una gobernanza supervisada con presencia internacional podría mitigar el vacío del poder y evitar el caos interno.

Pero si algo falla:

Fragmentación política en Gaza, lucha de milicias internas, disputas entre facciones.

Reanidación de hostilidades.

Desconfianza local y rechazo social si las promesas no se materializan.

✨ Reflexión final

Este acuerdo podría marcar un antes y un después, o quedar como un gesto simbólico más en una tierra acostumbrada a gestas fallidas.
La paz en Gaza dependerá menos de discursos y fotos con presidentes, y más de compromisos sostenidos, verificaciones confiables y el coraje de quienes viven cada día bajo la sombra del conflicto.

Que esta pincelada de esperanza no se consuma en gestos, sino que enfrente los escollos del terreno con responsabilidad y humanidad.

Porque la paz no es una firma: es un proceso que exige compromiso y humanidad.

domingo, 12 de octubre de 2025

12 de octubre: entre el descubrimiento, la conquista y la memoria

12 de octubre: entre el descubrimiento, la conquista y la memoria

Por Elida Bentancor – Noticias Plenas

El 12 de octubre de 1492 marca una fecha que cambió la historia del mundo.
Cristóbal Colón, navegante genovés al servicio de los Reyes Católicos, llegó a tierras que creyó parte de las Indias Orientales. Buscaba especias, oro y nuevas rutas comerciales, pero encontró un continente desconocido para Europa: América.

Desde entonces, la historia se cuenta con matices distintos según quién la narre.
Durante siglos se habló del “Descubrimiento de América” como un hecho glorioso, símbolo de expansión, progreso y evangelización. Sin embargo, con el paso del tiempo, otras voces —las de los pueblos originarios— comenzaron a reclamar su parte de la verdad: no fue solo descubrimiento, también fue conquista, colonización y dolor.

⚖️ ¿Descubrimiento o invasión?

Para los europeos del siglo XV, América era una “tierra nueva”; para los pueblos que ya la habitaban, era su hogar ancestral.
La llegada de los conquistadores no significó un encuentro pacífico entre culturas, sino un proceso de imposición política, religiosa y económica.

La llamada “cristianización” muchas veces se llevó a cabo con violencia. Las misiones religiosas se entrelazaron con la conquista militar, y el símbolo de la cruz caminó junto a la espada.
Miles de indígenas fueron explotados, desplazados o exterminados, mientras sus saberes, lenguas y costumbres eran vistos como “inferiores”.

🌿 En Uruguay y América: del Día de la Raza al Día de la Diversidad Cultural

En Uruguay, el 12 de octubre se conoció por muchos años como Día de la Raza, nombre heredado de una visión eurocéntrica que buscaba exaltar la “fusión de culturas”.
Sin embargo, en las últimas décadas, la conciencia histórica ha evolucionado. Hoy se habla de Día de la Diversidad Cultural, reconociendo la pluralidad de identidades que forman nuestra América.

Más que celebrar una conquista, se busca recordar la resistencia de los pueblos originarios, honrar su herencia y valorar la riqueza de lo mestizo como expresión viva de esa historia compartida.

🕊️ Una mirada para el presente

Cinco siglos después, América Latina sigue siendo un continente de contrastes: fe y sincretismo, riqueza cultural y desigualdad social, memoria y esperanza.
El 12 de octubre no debe ser solo una fecha para mirar el pasado, sino para preguntarnos:
¿qué hacemos hoy con esa herencia?
¿Seguimos repitiendo formas de dominación —económica, mediática o cultural— bajo otros nombres?

Reconocer la historia completa, con sus luces y sombras, es el primer paso hacia la justicia y la reconciliación.
No se trata de culpar, sino de comprender para no repetir.

“América no fue descubierta: fue revelada a los ojos del mundo,
pero su alma ya existía desde mucho antes.”

🌎 Noticias Plenas – donde el derecho se encuentra con la conciencia.

sábado, 11 de octubre de 2025

Sembrar la paz: el desafío que aún nos llama.


En tiempos de discursos encendidos y corazones divididos, hablar de paz parece un acto ingenuo. Pero la historia demuestra que la paz siempre fue obra de los valientes, de aquellos que se atrevieron a creer cuando todo parecía perdido.

Desde Oriente Medio hasta América Latina, los acuerdos y tratados no bastan si no cambian las mentes. Los líderes que soñaron con la paz —como Anwar el-Sadat o Isaac Rabin— lo entendieron: no hay victoria más grande que el perdón, y no hay enemigo más peligroso que el fanatismo.
Ambos fueron asesinados por los suyos, por quienes confundieron la lealtad con el odio. Pero su legado no murió.

Hoy, el mundo vuelve a buscar equilibrio.
Donald Trump anuncia un nuevo intento de reconciliación entre Israel y Hamás; Egipto, Catar y Turquía median con cautela; y millones observan, entre el escepticismo y la esperanza.
Pero más allá de los nombres y las banderas, hay algo esencial: la paz nunca se impone, se siembra.

Cada palabra, cada gesto, cada decisión individual tiene poder.
La neurociencia nos dice que el cerebro puede transformarse; la espiritualidad nos recuerda que el alma también puede hacerlo.
Y tal vez ese sea el camino: unir la mente que razona con el corazón que siente, para crear una humanidad capaz de convivir en armonía.

> “La paz comienza cuando alguien se atreve a creer en ella.
La paz no se mata: se siembra.”

El futuro no pertenece a quienes gritan más fuerte, sino a quienes construyen con calma, con razón y con amor.
Porque el verdadero poder no está en vencer, sino en comprender.

✍️ Noticias Plenas – donde el derecho se encuentra con la conciencia.


viernes, 10 de octubre de 2025

🕊️“María Corina Machado y el Nobel que honra a toda Venezuela: más allá del color político”

Hoy el mundo reconoce a María Corina Machado con el Premio Nobel de la Paz 2025 por su firme lucha por los derechos democráticos en Venezuela. 

Ese reconocimiento no es solo para ella: es para una sociedad que resistió, para quienes siguen demandando voz, elecciones libres y justicia en medio de la opresión. Es un galardón que trasciende los partidos y las ideologías, porque resalta el valor de quienes luchan pacíficamente cuando todo parece conspirar contra la paz.

Pero también abre preguntas legítimas:

¿Por qué una figura de derecha, opositora, llegó a obtener el Nobel en un contexto donde muchos podrían pensar que los comités internacionales favorecen posiciones más progresistas?

¿Hasta qué punto la política global y las alianzas internacionales influyen en decisiones que deberían valorar el mérito y la repercusión social?

¿Qué significa para Venezuela, para América Latina y para la memoria democrática este reconocimiento?

En cierto sentido, este Nobel confirma algo que muchos aficionados al análisis político sabíamos: la defensa de la dignidad democrática no es patrimonio de la izquierda ni de la derecha, sino de quienes actúan frente al autoritarismo sin recurrir a la violencia.

Cuando Trump, otros líderes, e incluso medios han manifestado que “merecerían” el Nobel, pareciera una lucha simbólica de poder diplomático. Pero la elección de Machado refleja que el Comité Noruego quiso otorgar el premio a alguien que representa resistencia civil, lucha institucional y riesgo personal genuino, más que a quien hace gestos grandilocuentes o mediáticos.

Este premio envía un mensaje claro: las causas que perduran no son las más ruidosas, sino las más constantes, las que se construyen desde el coraje diario.

4. Las implicancias para Venezuela y América Latina

Qué significa para la oposición venezolana, para quienes están bajo amenazas o en el exilio, para los presos políticos.

Cómo ese Nobel puede catalizar solidaridad internacional, presión diplomática y protección simbólica.

Riesgos: cómo reaccionará el régimen madurista, qué amenazas puede recibir ella, y qué responsabilidad adquiere a partir de ahora.

5. Reflexión final
Volver al prisma humano: un Nobel no garantiza la paz, pero da luz al camino.

Hay que estacar que este premio es un voto de confianza para quienes creen en la democracia como camino, no como retórica.

Cierro con esta frase:  “Que este Nobel no sea el final de una lucha, sino un impulso para que la paz sea el proyecto de muchos.”






jueves, 9 de octubre de 2025

La paz, ese precio que algunos líderes pagaron con su vida

🕊️ Editorial – Noticias Plenas

La paz en el Medio Oriente ha sido un sueño tantas veces firmado como traicionado.
Detrás de cada acuerdo histórico hay nombres que eligieron el diálogo sobre el odio… y pagaron con su vida esa decisión.
Hoy, más que recordar las guerras, es necesario honrar a quienes creyeron que la reconciliación era posible, aun en un desierto de fanatismos y fronteras.
Porque la paz no se impone: se siembra, se cuida y se defiende con la verdad.


🕊️ La paz, ese precio que algunos líderes pagaron con su vida

Por Elida Bentancor – Noticias Plenas

En el siempre complejo tablero del Medio Oriente, la paz no ha sido solo una meta: ha sido una frontera peligrosa.
Los líderes que la han intentado alcanzar, desde Israel hasta Egipto, han pagado a menudo el precio más alto: la muerte a manos de los suyos.

Lograr acuerdos entre pueblos enfrentados no es una tarea diplomática, es un acto de coraje casi espiritual. Requiere enfrentarse no solo al enemigo externo, sino al fanatismo interno que habita en los extremos de toda ideología, religión o nacionalismo.

✡️ 🇪🇬 Cuando la paz se firmó, pero la guerra no terminó

En 1979, el presidente egipcio Anwar el-Sadat y el primer ministro israelí Menájem Beguin firmaron los Acuerdos de Camp David, con la mediación del presidente estadounidense Jimmy Carter. Fue un momento histórico: Egipto reconocía a Israel, e Israel devolvía el Sinaí.
El mundo celebró, pero el extremismo no perdona la reconciliación.

Dos años después, el 6 de octubre de 1981, Sadat fue asesinado durante un desfile militar en El Cairo por un grupo fundamentalista egipcio.
Su crimen: haber elegido la paz con el enemigo.

Décadas más tarde, en 1995, Isaac Rabin, primer ministro de Israel, cayó también víctima del fanatismo.
Había firmado los Acuerdos de Oslo con Yasser Arafat, buscando coexistencia con Palestina bajo la fórmula de “dos Estados, dos pueblos”.
Fue asesinado por un extremista judío ortodoxo, que lo consideraba un traidor por ceder territorios.

En ambos casos, la historia se repitió con un patrón doloroso: los enemigos de la paz no están siempre afuera, sino adentro.
El fanático no soporta la empatía del otro, porque teme perder el enemigo que le da identidad.

🌍 La paz, una tarea peligrosa

Como bien analizó el periodista Jaime Bayly en uno de sus programas más recordados, los líderes que buscan la paz se vuelven “objetivos políticos” porque rompen el equilibrio del odio.
El fanático vive de la guerra, el comerciante del armamento también, y el populismo del miedo.
Pero el que propone la paz desactiva todos esos intereses.

Por eso, en la historia del mundo —desde Mahatma Gandhi hasta Martin Luther King Jr.— los constructores de la paz han sido también mártires de la conciencia humana.

🕊️ La lección que aún no aprendemos

Hoy, cuando el Medio Oriente vuelve a incendiarse, recordar a Sadat y a Rabin no es mirar el pasado: es mirar lo que podría volver a repetirse.
La paz no es un gesto político: es un desafío civilizatorio.

Los acuerdos firmados, los tratados diplomáticos o los discursos en Naciones Unidas no alcanzan si no cambia la mentalidad colectiva, si las religiones siguen siendo trincheras y los pueblos no aprenden a distinguir entre fe y fanatismo.

✨ Reflexión final

La historia demuestra que los verdaderos pacificadores no son ingenuos: son valientes.
Saben que el odio tiene más seguidores que la concordia, pero aun así avanzan.
Y aunque a veces mueren en el intento, su legado perdura, porque la paz no se mata: se siembra.

> “El fanatismo es el último refugio del miedo.
La paz, en cambio, es el primer paso hacia la verdadera libertad.”

✍️ Noticias Plenas – donde el derecho se encuentra con la conciencia.

martes, 7 de octubre de 2025

¿Qué dato mata relato? La responsabilidad de pensar antes de juzgar


⚖️ ¿Qué dato mata relato? La responsabilidad de pensar antes de juzgar

Por Elida Bentancor – Noticias Plenas

En la vida pública —y en especial dentro de la administración del Estado— existen momentos en los que la verdad deja de importar tanto como el relato. Cuando eso ocurre, la justicia se diluye entre titulares y opiniones, y las personas honestas terminan pagando el costo del poder ajeno.

En los últimos años, y particularmente desde 2024, hemos visto cómo algunos periodistas, legisladores y figuras públicas usan su influencia para instalar acusaciones sin pruebas, repitiendo relatos que luego se transforman en “verdades mediáticas”.
Se presentan denuncias en el Parlamento, se difunden en los medios, se repiten en redes sociales… pero nadie muestra un solo dato comprobable. Y mientras tanto, la reputación y la carrera de las personas señaladas se destruyen, aunque la justicia no haya probado absolutamente nada.

🧩 Cuando el relato sustituye a la verdad

Vivimos una época en la que la información circula con velocidad, pero no con profundidad.
La gente lee titulares, no pruebas. Opina antes de conocer.
Y quienes tienen poder mediático o político lo saben: una acusación repetida mil veces puede parecer más cierta que una absolución silenciosa.

Por eso, el daño no es solo individual: es institucional.
Cuando un servidor público honesto es difamado, la confianza ciudadana también se erosiona.
La difamación política no solo destruye personas, corroe la fe de la gente en el Estado y en la posibilidad de un servicio público digno.

🧠 Pensar antes de creer
La pregunta es: ¿qué dato mata relato?
La respuesta está en la ciudadanía.
Cada uno de nosotros tiene la responsabilidad de pensar antes de creer, verificar antes de compartir, escuchar antes de condenar.

La democracia no se sostiene solo en votos, sino en pensamiento crítico.
Y el pensamiento crítico exige algo muy simple: no repetir lo que no se ha probado.

💬 Una reflexión necesaria

Las luchas de poder existen, y siempre existirán. Pero no hay poder más grande que el del discernimiento.
Por eso, frente a cada denuncia mediática sin pruebas, frente a cada relato armado para destruir, recordemos esto:

 La verdad no grita, pero resiste.
El dato no busca fama, busca justicia.

Y aunque el relato corra, el tiempo —que siempre devuelve lo verdadero— pone a cada uno en su lugar.

✍️ Noticias Plenas – Un espacio donde el derecho se encuentra con la conciencia.

Justicia antes que guerra: por qué la Corte Penal Internacional debe actuar en Venezuela

Una mirada jurídica ante el conflicto y las posibles intervenciones militaresPor Elida Bentancor – Noticias Plenas

En medio de los rumores sobre una “segunda fase” militar impulsada por Estados Unidos en territorio venezolano, el debate público se ha desplazado hacia el terreno de la fuerza, olvidando que existen mecanismos jurídicos internacionales capaces de enfrentar los abusos del poder sin recurrir a la violencia.

Mientras los titulares hablan de operaciones, bombardeos o incursiones, la Corte Penal Internacional (CPI) sigue teniendo la palabra.
Y es allí donde debería centrarse la atención del mundo.

🔍 El camino jurídico que propone Almagro

El ex secretario general de la OEA, Luis Almagro, fue uno de los primeros líderes regionales en impulsar la vía legal internacional frente a los abusos del régimen venezolano.
Desde su gestión, alentó a los Estados miembros a remitir a la Corte los informes sobre torturas, persecuciones y detenciones arbitrarias que se acumulan desde hace años.

Recientemente, en declaraciones a un medio colombiano (NPN), Almagro volvió a insistir en que la Corte Penal Internacional debería pronunciarse con una sentencia clara y definitiva, ya que los indicios de crímenes de lesa humanidad son sólidos y están documentados.

La CPI abrió en 2018 el expediente “Venezuela I”, investigando presuntas violaciones cometidas por agentes estatales contra opositores. En 2021, la Fiscalía confirmó la existencia de bases suficientes para una investigación formal, aunque el proceso se ha demorado por la falta de cooperación del gobierno venezolano y las presiones diplomáticas.

⚖️ Derecho internacional antes que intervención militar

Desde una perspectiva jurídica, la justicia internacional no es pasividad, sino el único camino legítimo para enfrentar la impunidad cuando los sistemas nacionales no responden.
El principio de complementariedad que rige a la CPI establece que solo interviene cuando un Estado no puede —o no quiere— juzgar los crímenes cometidos en su territorio.

Si la comunidad internacional fortalece esa vía, no será necesario hablar de “fases militares”, sino de fases jurídicas:

investigación,

imputación,

y sentencia.


Una decisión firme de la Corte podría establecer responsabilidades personales y aislar a los culpables sin castigar a todo un pueblo.


🕊️ La justicia como camino hacia la paz

La historia demuestra que las guerras rara vez traen justicia.
En cambio, cuando el Derecho actúa con independencia, la justicia se convierte en la base de una paz duradera.

Por eso, la Corte Penal Internacional debe retomar con urgencia el expediente venezolano.
No solo por la memoria de las víctimas, sino por el principio esencial de humanidad que debe guiar al mundo.

El silencio judicial abre espacio al ruido de las armas.
Y Venezuela no necesita más fuego: necesita verdad, justicia y reparación.

✍️ Noticias Plenas
Blog de análisis jurídico y pensamiento político humanista.

viernes, 3 de octubre de 2025

🌍 Reflexión: ¿Por qué no vemos la paz en Palestina e Israel?

Hablar de Palestina e Israel es hablar de una herida abierta que atraviesa generaciones. Décadas de conflictos, desplazamientos, ataques y retaliaciones han marcado a pueblos enteros que, más allá de los discursos políticos, son seres humanos con sueños, familias y el mismo anhelo universal: vivir en paz.

La pregunta es inevitable: ¿por qué no vemos la paz?
La respuesta es compleja, pero se puede resumir en tres factores:

1. La memoria del dolor: Cada lado lleva consigo la historia de pérdidas y sufrimiento, y esas memorias, en lugar de sanar, se han transmitido como legado de lucha y resentimiento.
2. El círculo de la violencia: Cada ataque justifica una represalia, y cada represalia alimenta una nueva herida. Así, la espiral se vuelve interminable.
3. Los intereses externos: Más allá de las comunidades, hay potencias, gobiernos y actores económicos que se benefician del conflicto, porque la guerra siempre enriquece a alguien.
La paz no llega porque se sigue pensando en términos de territorio y poder, en vez de pensar en las personas. Mientras se priorice el mapa sobre la vida, la geopolítica sobre el abrazo, la historia sobre el futuro, la paz seguirá siendo un horizonte que parece inalcanzable.

Pero la semilla está ahí: en los gestos de quienes, a pesar del miedo y la hostilidad, todavía tienden la mano al otro. La paz nacerá el día en que la humanidad se imponga al odio y se recuerde que ningún niño merece heredar la guerra.
ELIDA BENTANCOR 
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