lunes, 5 de enero de 2026

CAYÓ MADURO? CAMBIÓ EL MUNDO?



📰 ¿Cayó Maduro? ¿Cambió el mundo?
Por Élida Bentancor – Noticias Plenas Blog

Durante años, la figura de Nicolás Maduro fue presentada como la continuidad de un proyecto político. Hoy, ese relato parece resquebrajarse.
La salida forzada del poder, su traslado bajo custodia y su posterior declaración ante instancias judiciales en Estados Unidos —según informaciones difundidas por medios internacionales— marcan algo más profundo que la caída de un hombre: marcan el colapso de una estructura.
La pregunta ya no es solo si cayó Maduro.
La pregunta es: ¿qué mundo cae con él y cuál comienza a emerger?

🇻🇪 No cae un gobierno: cae una narcodictadura
Maduro no fue un presidente legítimo en términos democráticos plenos.
Se sostuvo mediante la bota militar, el control institucional, la persecución política y —según múltiples investigaciones periodísticas y declaraciones internacionales— el financiamiento proveniente del narcotráfico.
El pueblo venezolano fue el rehén principal:
hambre estructural
represión sistemática
desapariciones forzadas
millones de exiliados
destrucción del tejido social
La caída de Maduro representa, ante todo, la derrota de un régimen que oprimió a su propio pueblo durante más de dos décadas.

🌎 El efecto dominó: cuando cae una ficha, tiemblan otras
La salida de Maduro no impacta solo en Venezuela.
Impacta en todo un sistema de alianzas políticas, ideológicas y financieras que se sostuvo durante años alrededor de ese régimen.
Caen —o al menos quedan expuestos—:
gobiernos progresistas alineados política o económicamente
redes de financiamiento opaco
estructuras partidarias que recibieron apoyo externo
células criminales y terroristas que encontraron refugio en territorio venezolano
Incluso en Europa, algunos liderazgos que legitimaron al régimen quedan hoy en una posición incómoda.
No se trata de revancha política.
Se trata de responsabilidades históricas.

🚨 El retiro de los actores más oscuros
Uno de los efectos más significativos es el repliegue de grupos criminales y células terroristas que operaban bajo protección estatal o complicidad institucional.
Venezuela había dejado de ser solo un país: se había convertido en un nodo del crimen transnacional.
Cuando ese paraguas cae, quienes se beneficiaban de él huyen.

🇨🇺🇳🇮 ¿Puede haber nuevas caídas?
La historia enseña que las dictaduras no existen en aislamiento.
Cuba y Nicaragua observan con atención.
No porque sean idénticas, sino porque comparten lógicas de control, propaganda y represión.
Cuando un régimen cae, los pueblos pierden el miedo.
Y cuando el miedo se pierde, el cambio se vuelve posible.

🇺🇸 Trump y el giro hemisférico
Debo decirlo con claridad:
hoy apoyo la estrategia que está llevando adelante Donald Trump en América Latina.
No porque crea en intervenciones por interés imperial, sino porque distingo entre intervención y liberación.
Cuando un pueblo está secuestrado por una narcodictadura,
cuando sus recursos son saqueados por potencias extrahemisféricas,
cuando la miseria es estructural,
no estamos ante soberanía: estamos ante ocupación criminal.
Trump entiende algo esencial: América Latina es parte del hemisferio occidental
y sus recursos no deben ser saqueados por potencias piratas.
Si Venezuela puede hacer negocios legítimos, crecer, producir y dar dignidad a su pueblo,
bienvenido sea.
Peor es la pobreza perpetua.

🌍 China, Cuba y el saqueo silencioso
Durante años, potencias como China aprovecharon el vacío institucional para extraer recursos, pescar sin control, explotar territorios y condicionar economías.
En el Río de la Plata, en el Atlántico Sur, en América Latina entera,
esa presencia no fue solidaridad: fue oportunismo.
La mayor reserva energética del mundo está en esta región.
Y los pueblos americanos tienen derecho a beneficiarse de ella, no a verla desaparecer.

🇺🇾 Uruguay y una posición que merece debate
Respeto profundamente la democracia uruguaya.
Aquí no hay dictadura: hay un gobierno elegido legítimamente.
Pero eso no impide disentir.
Creo que Uruguay se equivocó al alinearse automáticamente con gobiernos progresistas que condenaron la llamada “intervención”, sin reconocer que no toda acción internacional es dominación.
A veces, es liberación.
El exsecretario general de la OEA, Luis Almagro, al referirse al llamado Cartel de los Soles, dijo que Maduro era el líder, entonces es un narco.
No fue un invento ideológico. Fue una denuncia concreta.

💭 Reflexión final
Si cayó Maduro, no cayó solo un hombre.
Cayó una manera de justificar el hambre en nombre de la ideología.
Cayó una forma de mirar al pueblo como masa sometida.
Cayó la idea de que todo vale si se dice “progresista”.
Apoyar al pueblo venezolano no es intervenir.
Es reparar una injusticia histórica.
Después de 26 años de oscuridad,
Venezuela merece paz, trabajo, dignidad y futuro.
Y cuando un pueblo vuelve a levantarse,
el mundo —inevitablemente— cambia un poco.

✍️ Élida Bentancor
Noticias Plenas Blog


No hay comentarios:

Publicar un comentario